Nota de aprendizaje sobre un caso laboral: una hernia inguinal preexistente que el examen de ingreso no detectó, una tarea de esfuerzo identificada en el mapa de riesgos y un atascamiento durante una maniobra.
APTOresultado del examen de ingreso, sin revisión inguinal
“Operario”única descripción del puesto en la orden de examen
25 kgcarga real del puesto, según el mapa de riesgos
0hallazgos informados al postulante
Los hechos
En 2024, una empresa de logística contrata a un operario de 38 años para tareas de carga y descarga en depósito. El puesto implica manipulación manual de bultos de hasta 25 kg durante toda la jornada, y así figura en el relevamiento de riesgos de la propia empresa.
El examen preocupacional, realizado por un prestador contratado por el empleador, concluye “apto”. La orden de examen describe el puesto con una sola palabra, “operario”. El formulario consigna “examen físico normal”, sin descripción por regiones, y no incluye la declaración jurada de antecedentes del postulante.
Cuatro meses después, ese mismo año, al levantar una bolsa, el trabajador siente un dolor inguinal súbito y nota una tumoración que no puede reducir. En la guardia se diagnostica una hernia inguinoescrotal derecha atascada. Se opera de urgencia: hernioplastia con malla, con asa intestinal viable y sin resección. En la historia clínica el cirujano anota: “refiere bulto inguinal de años de evolución, que se reducía solo”.
La ART rechaza la cobertura por tratarse de una “patología inculpable preexistente”. El trabajador demanda a su empleador por la reparación integral del daño.
¿Quién debía detectar esa hernia? ¿El atascamiento fue un accidente o la evolución natural de una enfermedad previa? ¿Y qué daño corresponde valorar?
Caso ilustrativo, construido a partir de situaciones frecuentes en la práctica pericial.
PARTEI
El examen de ingreso
Cinco claves que, bien aplicadas, habrían evitado este juicio.
1No es un trámite: es un acto médicoUn examen laboral se hace con conciencia y con conocimiento
El examen preocupacional no es un requisito administrativo para completar un legajo. Es un examen médico con finalidad laboral: su propósito es determinar la aptitud del postulante para las tareas que se le asignarán y detectar patologías preexistentes (Res. SRT 37/2010, art. 2). Un formulario que dice “examen físico normal” y “apto” no documenta un examen; documenta un trámite.
La hernia inguinal se diagnostica, en la gran mayoría de los casos, con el examen físico (HerniaSurge Group, 2018). No requiere estudios: requiere tiempo, técnica y registro.
Región inguinal: lo mínimo que debe constar en el examen
- Inspección y palpación en decúbito dorsal y de pie, en forma bilateral.
- Exploración del orificio inguinal superficial (invaginando la piel escrotal con el dedo) y palpación de la proyección del orificio inguinal profundo, consignando sus características.
- Maniobras de Valsalva y tos en ambas posiciones, registrando si hay impulso, protrusión y si es reductible.
- Registro escrito de lo hallado también cuando es normal: “orificios inguinales superficiales y profundos sin impulso a la tos ni al Valsalva, en decúbito y de pie, bilateral”.
2“Operario” no es un puestoLa empresa debe describir la tarea concreta que realizará el postulante
Lo que decía la orden de examen
Lo que la empresa debía informar
- Tarea: carga y descarga manual de mercadería en depósito.
- Exigencia: bultos de hasta 25 kg, levantados desde el piso, durante toda la jornada.
- Posturas y movimientos: flexión de tronco, rotación, traslado de cargas.
- Riesgos identificados en el relevamiento ergonómico de la propia empresa.
La aptitud se determina en función de las tareas que el postulante va a realizar. Si la empresa no las informa, el médico no puede correlacionar el examen físico con la exigencia ergonómica del puesto. “Operario” vale lo mismo para quien controla un tablero que para quien levanta 25 kg cien veces por día. Aquí la información existía en el mapa de riesgos de la empresa (Res. SRT 886/2015), pero no llegó al consultorio.
3Saber examinarEl médico examinador debe dominar la semiología de la región
La empresa elige al prestador, y con él elige el nivel de su examen. Un médico que no sabe explorar la región inguinal con las maniobras correspondientes expone a la empresa a un reclamo como el de este caso, porque lo que no se buscó no se encuentra, y lo que no se encuentra no se registra.
Además, que el postulante no mencione una hernia no siempre significa que la haya ocultado. Muchas hernias son pequeñas, reductibles y asintomáticas o mínimamente sintomáticas; las guías internacionales admiten incluso no operarlas de inmediato en esos casos (Fitzgibbons et al., 2006; HerniaSurge Group, 2018). Una parte de quienes las portan desconoce su existencia, y el diagnóstico surge recién en un examen bien realizado.
Lo mismo ocurre con las eventraciones, hernias a través de una cicatriz quirúrgica: el postulante puede creer que el abultamiento es “parte de la cicatriz”. Solo un examen con maniobras de esfuerzo lo pone en evidencia.
Antes de hablar de disimulación
El silencio del postulante solo es relevante si se le preguntó, si conocía su patología y si el examen era capaz de detectarla. Cuando el examen fue deficiente, la falta de declaración pierde casi todo su peso.
4Lo que se encuentra, se escribeConsignar el hallazgo y vincularlo con la exigencia del puesto
Detectar la hernia no alcanza. El hallazgo debe quedar consignado con lado, localización, tamaño aproximado, reductibilidad y respuesta a las maniobras, y debe acompañarse de sugerencias concretas vinculadas con la exigencia ergonómica del puesto: por ejemplo, evitar tareas de levantamiento de cargas hasta su resolución quirúrgica, asignar transitoriamente tareas sin esfuerzo y reevaluar después del alta.
Ese registro no es un obstáculo para contratar: es la forma de hacerlo bien. La ley excluye de la cobertura las incapacidades preexistentes acreditadas en el examen preocupacional (Ley 24.557, art. 6, ap. 3). Lo que se escribe al ingreso es la prueba del estado anterior; lo que no se escribe, después no se puede probar.
5El postulante tiene derecho a saberInformar, orientar y derivar, cualquiera sea la decisión sobre la aptitud
Con independencia de lo que se resuelva sobre la aptitud, el postulante debe ser informado de todo hallazgo de su examen, con las sugerencias correspondientes y la orientación para consultar y resolver su situación: en este caso, la evaluación por un cirujano. Es un deber profesional del médico que examina y un derecho del examinado a la información sobre su salud (Ley 26.529, art. 2, inc. f). Conviene que la notificación quede por escrito y firmada. Un trabajador que conoce su hernia puede operarse en forma programada, antes de que una maniobra la complique.
La lección de la Parte I
Un examen de ingreso bien hecho protege a todos: al trabajador, que conoce su situación y puede resolverla a tiempo; a la empresa, que acredita el estado anterior y asigna tareas compatibles; y al médico examinador, que con un examen completo y bien documentado se resguarda de un reclamo por responsabilidad profesional. En este caso, cada una de estas cinco claves habría evitado el juicio.
Fundamento: Res. SRT 37/2010, arts. 2 y 7 y Anexo I. Res. SRT 886/2015. Ley 24.557, art. 6. Ley 26.529, art. 2. HerniaSurge Group. Hernia 2018;22(1):1-165. Fitzgibbons RJ et al. JAMA 2006;295(3):285-292.
PARTEII
El evento
Una enfermedad previa, un esfuerzo laboral y un daño nuevo.
6La hernia ya estaba; el atascamiento, noSeparar la patología de base del episodio que se produjo en el trabajo
PreexistenciaLa hernia inguinal
Bulto de años de evolución, reductible, referido por el propio trabajador. Existía antes del ingreso y no fue causada por el trabajo.
DesencadenanteLa maniobra de esfuerzo
Levantamiento de carga durante la jornada, en una tarea propia del puesto. Relación temporal inmediata con el inicio del cuadro.
DañoEl atascamiento y sus consecuencias
Cirugía de urgencia en lugar de una cirugía programada, con su mayor riesgo, el período de incapacidad y las secuelas que se objetiven.
Sobre el origen de la hernia, la evidencia es prudente: una revisión sistemática concluyó que no hay datos epidemiológicos suficientes para afirmar una relación causal entre exposiciones mecánicas laborales específicas y la aparición de la hernia inguinal (Svendsen et al., 2012). Un estudio longitudinal posterior halló asociación solo para la hernia lateral y la bipedestación prolongada (Vad et al., 2017). Sostener que el trabajo “causó” la hernia sería, en este caso, difícil de fundar.
El atascamiento es otra cosa. En hernias poco sintomáticas el riesgo de complicación aguda es bajo: en un ensayo clínico se registraron 1,8 atascamientos cada 1.000 pacientes-año (Fitzgibbons et al., 2006). Que una hernia reductible durante años se atasque precisamente durante una maniobra de esfuerzo, en el lugar de trabajo, reúne los criterios cronológico, topográfico y de adecuación del mecanismo: el aumento brusco de la presión intraabdominal es un mecanismo idóneo.
La lección
La preexistencia no excluye el accidente. Cuando un esfuerzo laboral descompensa una patología previa, el perito debe separar lo que ya estaba de lo que el hecho agregó, y valorar solo esto último.
Fundamento: Svendsen SW et al. Scand J Work Environ Health 2012;39(1):5-26. Vad MV et al. Occup Environ Med 2017;74(11):769-775. Fitzgibbons RJ et al. JAMA 2006;295(3):285-292.
7Una preexistencia que nadie acreditóEl rechazo de la ART y el valor del examen de ingreso
Lo que argumentó la ART
- Rechazo por “patología inculpable preexistente”.
Lo que se le puede oponer
- La ley excluye las incapacidades preexistentes al inicio de la relación laboral acreditadas en el examen preocupacional (Ley 24.557, art. 6, ap. 3). Aquí no se acreditó ninguna.
- El atascamiento fue un suceso súbito ocurrido en ocasión del trabajo, durante una tarea propia del puesto (art. 6, ap. 1).
El rechazo no es necesariamente arbitrario: la aseguradora puede discutir si el episodio constituye o no un accidente. Pero la ley vincula la exclusión de la preexistencia a su acreditación en el preocupacional, y ese registro no existía.
La lección
Para el empleador, el preocupacional no es un trámite: es la única forma de acreditar el estado anterior del trabajador. Lo que no se registra al ingreso, después no se puede probar.
Fundamento: Ley 24.557, art. 6, aps. 1 y 3.
PARTEIII
La valoración pericial
Qué daño se mide, cómo se objetiva y cómo se distribuye.
8No se valora la hernia: se valora lo que el hecho agregóEl baremo se aplica a la secuela objetivada
Lo que no debe hacerse
- Computar la hernia inguinal como si hubiera sido causada por el trabajo.
- Valorar “dolor inguinal” sin examen de la región, sin mapa sensitivo ni comparación con el lado sano.
- Elegir el ítem del baremo antes de examinar.
- Atribuir todo al trabajo o todo a la preexistencia, sin fundamentar la proporción.
Lo que debe hacerse
- Identificar el daño agregado: cirugía de urgencia, período de incapacidad temporaria y secuelas permanentes.
- Objetivar: cicatriz, maniobra de Valsalva para descartar recidiva, sensibilidad del territorio ilioinguinal, ecografía si hay duda.
- Describir la secuela medida y recién después buscar el ítem que la representa.
- Si hay concausa, distribuirla y explicar el criterio con que se hace.
La lección
Primero se separa lo que ya estaba; después se objetiva lo que quedó; y recién al final se busca el ítem del baremo. Ese orden es lo que hace que la conclusión resista una impugnación.
Fundamento: HerniaSurge Group. Hernia 2018;22(1):1-165.
9Lo que cada uno debió hacerUn mismo hecho visto desde la empresa, el médico examinador y el trabajador
Responsable del preocupacionalLa empresa
Describir la tarea concreta y su exigencia ergonómica, contratar un examen competente, exigir la declaración jurada y actuar según las sugerencias del médico.
Responsable del acto médicoEl médico examinador
Examinar la región inguinal en decúbito y de pie, con maniobras de Valsalva; consignar todo hallazgo, vincularlo con la exigencia del puesto e informar al postulante.
Obligado a declarar lo que conoceEl trabajador
Debe declarar las patologías que conoce. Pero si ignoraba su hernia, o nadie se lo preguntó, su silencio no puede leerse como disimulación.
La aseguradora, por su parte, debió analizar si el episodio constituía un suceso súbito en ocasión del trabajo, antes de invocar una preexistencia que nadie había acreditado. El caso no tiene un único responsable, y una buena pericia no necesita encontrarlo. Su función es establecer con precisión qué existía antes, qué agregó el hecho y qué secuela quedó. Con esos tres datos bien fundados, el juez puede distribuir las responsabilidades.
La lección del caso
El mejor momento para resolver este juicio fue el día del examen de ingreso. Un preocupacional completo protege al trabajador, protege a la empresa y le da al perito el dato que más necesita: el estado anterior.
Lo que este caso le enseña a cada lector
Si usted representa a una empresa
Describa la tarea real del puesto, no solo su denominación, y exija un examen completo realizado por un profesional que sepa examinar. Un “apto” genérico no protege a nadie; un examen dirigido al riesgo del puesto, con hallazgos registrados e informados, evita juicios como este.
Si usted es abogado
En estos casos la discusión médica se centra en tres preguntas: qué existía antes, qué agregó el hecho y qué secuela quedó. Pida que la pericia las responda por separado y con fundamento.
Si usted es el trabajador
Declarar los antecedentes que uno conoce no es un riesgo: es lo que permite que la preexistencia se distinga del daño nuevo, y que este último sea reconocido.
Siete preguntas para revisar un examen de ingreso
- ¿El examen describe la región inguinal en decúbito y de pie, con Valsalva? ¿O solo dice “normal”?
- ¿La empresa informó la tarea concreta y su exigencia ergonómica? ¿O solo “operario”?
- ¿El médico examinador estaba capacitado para explorar la región? ¿Se consignaron las maniobras realizadas?
- ¿Se registró el hallazgo y se vinculó con la exigencia del puesto? Con sugerencias concretas.
- ¿Se informó al postulante y se lo orientó para consultar? ¿Queda constancia firmada?
- ¿El episodio fue súbito y en ocasión del trabajo? ¿El mecanismo es idóneo y la cronología compatible?
- ¿Qué daño agregó el hecho y cómo se distribuyó la concausa? ¿Con qué fundamento?
¿Tiene un caso laboral que necesita analizar?
Auditoría de exámenes preocupacionales y de informes periciales, consultoría técnica de parte e impugnaciones fundadas en los fueros laboral, civil, penal, previsional y de seguros. Asesoramiento a empresas en prevención y gestión de casos.
Dr. Armando José Marchetti
Especialista en Medicina Legal y en Medicina del Trabajo · +45 años de actividad médica
MP 1335 · MN 67376 · MT 5557
medilegpro@gmail.com
Consultar un caso
Normativa, jurisprudencia y bibliografía
- Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo, arts. 4 y 6.
- Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Resolución 37/2010: exámenes médicos en salud.
- Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Resolución 886/2015: protocolo de ergonomía.
- Ley 26.529 de Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud, art. 2.
- Fitzgibbons RJ Jr, Giobbie-Hurder A, Gibbs JO, et al. Watchful waiting vs repair of inguinal hernia in minimally symptomatic men: a randomized clinical trial. JAMA. 2006;295(3):285-292. doi:10.1001/jama.295.3.285
- HerniaSurge Group. International guidelines for groin hernia management. Hernia. 2018;22(1):1-165. doi:10.1007/s10029-017-1668-x
- Svendsen SW, Frost P, Vad MV, Andersen JH. Risk and prognosis of inguinal hernia in relation to occupational mechanical exposures — a systematic review of the epidemiologic evidence. Scand J Work Environ Health. 2012;39(1):5-26. doi:10.5271/sjweh.3305
- Vad MV, Frost P, Rosenberg J, Andersen JH, Svendsen SW. Inguinal hernia repair among men in relation to occupational mechanical exposures and lifestyle factors: a longitudinal study. Occup Environ Med. 2017;74(11):769-775. doi:10.1136/oemed-2016-104160